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Medición de olor con participación ciudadana

Desde que el Ministerio de Medio Ambiente publicó la estrategia de gestión de olores, muchas empresas han comenzado a realizar mediciones de olor, las que tienen como objetivo realizar el primer diagnóstico que permite conocer cuánto olor generan sus procesos y qué cantidad de su olor generado pudiesen llegar a percibir las personas que viven cerca de las industrias con potencial de generar olor.
Los dos métodos más utilizados en nuestro país, para realizar el primer diagnóstico son el análisis olfatométrico (NCh3190:2010) y la medición con panelistas de campo (NCh3533:2017). Dichos métodos entregan resultados valiosos para dar el primer paso en la búsqueda de soluciones a los malos olores.
A pesar que ambos métodos otorgan resultados importantes para dar el primer paso en la gestión de los olores molestos, ninguno de ellos toma en cuenta la opinión de la comunidad, la cual es valiosa en la implementación de un plan de gestión de olor.
La pregunta que muchos se hacen es ¿puede participar la comunidad de las mediciones de olor en su comunidad? La respuesta sí, a través de ciencia ciudadana, específicamente mediante aplicaciones que permiten al ciudadano realizar un reporte de olor desde su dispositivo móvil.
Desde hace tres años, hemos estado trabajando con la comunidad en diferentes ciudades, implementando la aplicación Nasapp, la cual permite realizar la gestión de eventos de olor con ayuda de las personas.
Nasapp es una aplicación móvil que permite al ciudadano que vive cerca de industrias generadoras de olor, reportar un evento de olor, ingresando de manera sencilla, el tipo, intensidad, ubicación y horario exacto de dicho evento.
Los reportes ciudadanos permiten levantar alertas en tiempo real, con el objetivo de implementar, en el menor tiempo posible, medidas que permitan controlar las emisiones de olores que afectan a la comunidad.
Nasapp es una herramienta que permite complementar la información levantada con los métodos tradicionales, de esta forma, abordar la gestión de olor de una manera holística. A su vez, es una herramienta que fomenta instancias de participación ciudadana, permitiendo mejorar y potencia la relación entre la comunidad y empresas.